VPS es la siga de Virtual Private Server, o servidor virtual privado. Para entender mejor de qué se trata, es importante analizar qué significan cada uno de estos términos.

Servidor se refiere a una computadora usada para almacenar, por ejemplo, datos, archivos y aplicaciones que pueden ser accedidos remotamente.

Podemos observar una de las formas de realización de ese modelo dentro de las empresas, donde tales máquinas permiten que diversas computadoras compartan datos y accedan a aplicaciones de forma práctica.

Los servidores también cumplen un papel esencial en el acceso a las páginas de Internet, almacenando sitios y colocándolos a disposición cuando alguien quiere tener acceso a ellos.

O sea, el desempeño de tu sitio depende mucho del buen funcionamiento de la máquina donde está alojado.

Estamos hablando de un servidor que también tiene la característica de ser privado. Eso indica una restricción, de forma que solo alguien que tenga permiso puede acceder a él.

Y, ¿por qué es un servidor virtual? El término indica servidores que son virtualizados a través de un software, pudiendo existir varios en una misma máquina física.

De esta forma, VPS se refiere a un servidor virtual alojado en una máquina física, lo que permite alojar un sitio web u otra aplicación de forma exclusiva.

¿Cuál es el objetivo de un VPS hosting?

El alojamiento convencional almacena tu sitio o blog de forma compartida. O sea, en este caso, en la misma máquina se alojan diversos sitios web de muchas otras personas y empresas.

Al optar por el VPS, tu sitio es alojado en una computadora al lado de otros sitios, pero no son tantos como sucede en el alojamiento tradicional.

Esto significa que los recursos del hardware de la máquina son compartidos con menos sitios, así el VPS es una excelente opción que ofrece un desempeño mejor por un precio más accesible que el servidor dedicado.

¿Cómo funciona un VPS hosting?

Tal vez ya hayas escuchado hablar de las máquinas virtuales. Si tienes Windows instalado en tu computadora, debes saber que es posible experimentar otro sistema operacional, como el famoso Ubuntu Linux, sin necesitar remover el sistema Microsoft.

Del mismo modo, quien tiene Ubuntu instalado puede probar otras atribuciones Linux, o inclusive de Windows, de forma práctica.

Basta recurrir a la instalación de máquinas virtuales, lo que es hecho, por ejemplo, con la ayuda de VirtualBox.

Este software permite instalar un sistema operacional dentro de otro. Siendo posible destinar recursos de hardware, como procesador, memoria RAM y almacenamiento, al sistema huésped.

Este, a su vez, pasa a contar con un ambiente virtual completo que simula una computadora dentro del sistema operacional anfitrión.

Sucede algo similar en el caso de los servidores virtuales. En un servidor físico con gran poder de procesamiento, un software es usado para crear servidores virtuales que se comportan como si fuesen computadoras.

Son ambientes virtuales en los cuales es posible instalar un sistema operacional y alojar tu sitio y cualquier aplicación que quieras.

Tales servidores virtuales son independientes uno del otro, así que cada cliente solo puede acceder a su propio VPS.

El usuario recibe el acceso root, lo que significa tener permisos especiales para hacer configuraciones, cosa que no es posible en alojamientos tradicionales.

Además de la privacidad, esa independencia también garantiza el desempeño de los recursos de hardware, como memoria RAM, almacenamiento y procesador, que son dedicados.

De esa forma, el funcionamiento de un VPS no afecta el desempeño de otro. O sea, la operación de un servidor privado es muy parecida a la de uno dedicado, a pesar de que el poder de procesamiento sea más bajo.

¿Para quién es indicado el VPS hosting?

Si llegaste hasta aquí, ya tienes claro qué es un VPS y cómo funciona. Sin embargo, surge una pregunta importante: ¿necesitas realmente un servidor dedicado?

Presta atención a lo que sucede en los alojamientos tradicionales. Tu sitio está funcionando normalmente, pero en el mismo servidor hay un blog que recibe muchas visitas en cierto momento del día.

Esos puntos altos de tráfico exigen más memoria RAM y procesamiento por parte del servidor, lo que puede afectar el funcionamiento de los otros sitios alojados en la misma máquina, ya que los recursos de hardware son compartidos.

En el caso de un VPS, ese problema no existe, lo que garantiza un desempeño superior.

Siendo así, este tipo de servidor es indicado para sitios web que requieren un mejor desempeño, sea por cuenta de su tamaño, o en función del tráfico que reciben.

Además, si tu sitio está en proceso de ampliación, o si necesitas tener más control en la administración del alojamiento, el VPS es la mejor decisión.

Incluso, recuerda que una de las características del servidor virtual es permitir la instalación de otras aplicaciones, además de almacenar tu sitio.

Uno de esos softwares que puedes querer instalar es una herramienta de e-mail marketing.

Entones, aquí tienes otro motivo que puede llevarte a optar por un servidor virtual privado: la posibilidad de tener una herramienta de envío de e-mails, algo que es de suma importancia en una estrategia de Marketing Digital.

En el caso de que tengas una tienda virtual o un blog de tamaño medio, o si tu sitio recibe un tráfico moderado, el servidor virtual también es una buena opción, considerando la capacidad de almacenamiento y de procesamiento ofrecida.

Por lo tanto, es necesario tener en mente que, en algunos casos, un servidor dedicado es la mejor alternativa, como es el caso de sitios grandes, o cuando existe la necesidad de enviar grandes cantidades de e-mails.

Eso porque el poder de procesamiento de los servidores dedicados permite hacerlo con más rapidez, capaces de enviar cerca de 10.000 e-mails por hora (cifra 20 veces mayor que la capacidad de un servidor virtual).